Piamonte es la cuna del Slow Food. Hace 25 años se creó este movimiento fundado por Carlo Petrini y un grupo de activistas con el objetivo de defender las tradiciones, la buena alimentación y el placer gastronómico, así como el ritmo de vida lento y de disfrutar de cada instante viviendo el presente.

El fin de semana pasado tuvimos el placer de recorrer la región de Piamonte en busca de los grandes placeres y nos centramos en la trufa por ser un producto de temporada. Al llegar al aeropuerto de Turín fuimos directas a visitar esta ciudad maravillosa en la que sus chocolates son famosos en todo el mundo. Compramos chocolate para untar sin azúcares añadidos y con una gran proporción de avellanas típicas de la zona. Los valles de Piamonte están rebosantes de avellanas dulces, las mejores que hemos probado nunca.

En dirección a Serralunga pasamos por Bra. A 4km está la Universidad de Ciencias Gastronómicas de Slow Food.

Al día siguiente visitamos la ciudad de Alba para oler las trufas blancas y negras menos aromáticas. Visitamos la Feria de la Trufa. Al terminar, nos dirigimos a Barbaresco y contemplamos valles llenos de viñedos con uvas Nebbiolo que se metarmorfosean en vinos como Barolo y Barbaresco. Estos pueblos están separados por pocos kilómetros con un microclima lluvioso.

En Barbaresco pudimos desgustar y ver cómo elaboraban los famosos grisines, palitos de pan finos y estirados a mano.

 

Propiedades de las trufas

En general, las setas nos aportan fibra, proteína y mejoran nuestro sistema inmune. Son considerados alimentos funcionales, es decir, que aportan funciones adicionales muy positivas para nuestra salud. En un artículo anterior ya comentamos el aporte nutricional de las diferentes setas, pero en este nos centraremos en la trufa.

Las propiedades de la trufa son similares al resto de las setas, alimentos que contienen agua, pocas grasas y carbohidratos. Contienen gran cantidad de potasio, fósforo y selenio (gran antioxidante) y también, pero en menor proporción, hierro, calcio, magnesio, manganeso y azufre. En cuanto a las vitaminas encontramos las del grupo B.

Platos típicos

Dos platos típicos que se cocinan con trufas son el tajarin (pasta especial) con trufa; y la carne de fassone con trufa. Esta carne es típica de la zona y son vacas de pasto alimentadas con hierba. El resultado es una carne sabrosa y de mucha calidad.

TAGS : trufas viajes
POSTED BY Nutreatude | Nov, 15, 2018 |

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